El 2026 arranca con una reconfiguración agresiva de los flujos comerciales. Mientras el cobre toca récords de u$s13.000, posicionando a la minería argentina como el próximo gran motor de divisas, Estados Unidos ejecuta un giro histórico con Venezuela que promete inundar las refinerías del Golfo con crudo pesado.
En paralelo, la guerra comercial entre China y Japón por tierras raras añade una nueva capa de tensión al sector tecnológico global.





