Cómo elegir en qué invertir: una lista de comprobación prácticaCómo elegir en qué invertir: una lista de comprobación práctica
Muchos principiantes empiezan con “¿Qué compro hoy?” y se olvidan de algo más básico: “¿Qué papel tiene este dinero en los próximos años?”.
Así, la cartera termina como un conjunto de operaciones sueltas y capturas de pantalla.
Este texto propone un filtro para seleccionar activos. No es una lista mágica de símbolos, sino una forma de comprobar si una acción, un ETF o una cripto encaja con tu horizonte temporal, tu riesgo y tu nivel de experiencia.
Primero tu vida, luego el gráfico
La elección del activo empieza antes del gráfico. Primero hay que ver cómo encaja ese dinero en tu vida.
Tres puntos sencillos:
Cuándo podrías necesitar ese dinero: en un mes, en un año, en cinco.
Qué tan dolorosa sería una caída del 10, 30 o 50 % en tu cuenta.
Cuántas horas a la semana dedicas de verdad al mercado.
Ejemplo. Necesitas el dinero dentro de seis meses para la entrada de una vivienda. Una caída del 15 % ya te quita el sueño. Solo puedes mirar gráficos dos horas a la semana. En este caso, altcoins muy agresivas o un alto apalancamiento se parecen más a una fuente de estrés que a una inversión.
Otro ejemplo. Horizonte de diez años, aportaciones regulares, ingresos estables por trabajo, una caída del 30 % es tolerable. Aquí entran activos más volátiles, siempre con límites claros de riesgo.
Filtro 1: entender el activo
Primer filtro: debes ser capaz de explicar el activo a alguien ajeno al mercado en dos frases.
El tipo de instrumento importa menos: acción, ETF, moneda, futuro. Lo que importa es entender de dónde viene la rentabilidad. Crecimiento de beneficios de la empresa. Cupón de un bono. Prima de riesgo en un mercado volátil. Comisiones y recompensas de staking en una red.
Si tu explicación suena a “sube porque todos compran”, eso se parece más a magia que a un plan. Mejor sacar ese activo de la lista y seguir con algo más claro.
Filtro 2: riesgo y volatilidad
El mercado no se adapta a tu comodidad. Tú sí puedes adaptar tus activos a tu tolerancia al estrés.
Puntos de referencia:
Rango medio diario respecto al precio. En muchas criptos un 5–10 % diario es normal. En grandes acciones suele ser menor.
Caídas históricas en crisis y momentos de pánico.
Sensibilidad a noticias: resultados, reguladores, grandes jugadores.
Cuanto más brusco es el activo, menor debería ser su peso en la cartera y más cuidadoso el tamaño de la posición. El mismo activo puede ser aceptable para un perfil agresivo y un desastre para uno conservador.
Filtro 3: liquidez
La liquidez se vuelve importante justo cuando quieres salir.
Conviene mirar:
Volumen diario negociado. Para trading activo es más seguro trabajar con activos cuyo volumen diario es muchas veces mayor que tu posición típica.
Spread. Un spread amplio se come tu dinero en entradas y salidas.
Profundidad de libro. Un libro muy fino convierte una orden grande en una mini caída.
Filtro 4: números básicos e historia
Aunque seas muy de gráfico, unos pocos números ayudan a evitar extremos.
En acciones y ETF:
Sector y modelo de negocio. La empresa gana dinero con algo comprensible, no solo con una palabra de moda en presentaciones.
Deuda y márgenes. Negocios sobreendeudados y con margen fino sufren mucho en épocas de tensión.
Dividendos o recompras, si tu estilo se apoya en el retorno de efectivo al accionista.
En cripto y tokens:
Rol del token en el ecosistema. Un token que solo sirve para especular rara vez tiene vida larga.
Emisión y desbloqueos. Grandes desbloqueos suelen presionar el precio a la baja.
Uso real de la red: transacciones, comisiones, proyectos encima del protocolo.
Construye tu propia lista de comprobación
Con el tiempo, estos filtros se pueden convertir en una lista breve que revisas antes de cada entrada.
Ejemplo:
Horizonte. Sé durante cuánto tiempo quiero mantener el activo y cómo encaja en mi plan global de dinero.
Riesgo. El riesgo por operación no supera X % del capital, y la caída total de la cartera está dentro de un nivel asumible.
Comprensión. Tengo claro de dónde viene la rentabilidad y qué puede romper el escenario.
Liquidez. Volumen y spread permiten entrar y salir sin un deslizamiento extremo.
Plan de salida. Tengo un nivel donde el escenario deja de tener sentido y niveles para ir tomando beneficios.
Conectar la lista con el gráfico
En TradingView tienes gráficos y datos básicos en un mismo lugar, lo que simplifica aplicar este esquema.
Flujo típico:
Usas un screener para encontrar activos que encajen con tu perfil por país, sector, capitalización, volatilidad.
Abres el gráfico en temporalidades altas y ves cómo se comportó el activo en crisis anteriores.
Compruebas liquidez mediante volumen y spread.
Solo entonces buscas un setup de entrada según tu sistema: tendencia, nivel, retroceso, rompimiento, etc.
Antes de pulsar el botón, repasas tu lista de comprobación.
Errores habituales al elegir activos
Algunas trampas típicas que arruinan incluso un buen control de riesgo:
Entrar en un activo solo por una recomendación en un chat, sin saber qué es ni por qué lo compras.
Apostar todo a un solo sector o una sola moneda.
Usar mucho apalancamiento con poco horizonte y poca experiencia.
Promediar a la baja sin plan escrito ni límites claros de riesgo.
Ignorar riesgo de divisa e impuestos.
Este texto es solo educativo y no constituye una recomendación de inversión. Cada decisión sobre tu dinero es responsabilidad tuya.
