Ruptura clave a la vista en el mercado altcoin (TOTAL3) El gráfico diario del Crypto Total Market Cap Excluding BTC and ETH (TOTAL3) nos muestra un potencial nuevo impulso alcista, siempre y cuando se confirme una ruptura en cierres del nivel de 1.06T USD. 📈
🔑 Puntos clave del análisis:
La consolidación actual en forma de triángulo descendente está llegando a su fin, sugiriendo un posible movimiento explosivo en el corto plazo.
Las medias móviles (EMA 21 y EMA 50) están actuando como soporte dinámico, indicando que los compradores mantienen el control.
Volumen decreciente en la consolidación, típico de acumulación antes de una ruptura significativa.
⚠️ Confirmación necesaria: Una ruptura clara y en cierres por encima de 1.06T USD, respaldada por un aumento de volumen, podría desencadenar un movimiento hacia los máximos recientes en torno a 1.15T USD, con proyecciones superiores a medida que se valide el momentum.
📊 Estrategia recomendada:
Escenario alcista: Entrada en la ruptura con un cierre por encima de 1.06T, manejando el riesgo con un stop ajustado.
Escenario bajista: Si el precio no logra sostenerse, podría volver a probar la zona de soporte en 950B USD.
🚀 ¿Preparado para aprovechar el próximo movimiento del mercado altcoin? Este es un momento crucial para vigilar de cerca.
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Fibonacci
Inflación EE.UU.: Respiro en el Frente Subyacente Los datos de inflación de EE.UU. correspondientes a diciembre han arrojado una imagen mixta, pero con un matiz que el mercado ha decidido interpretar con optimismo. Tras una previa semana en la que los datos económicos robustos habían enfriado las expectativas de recortes de tasas para 2025, las cifras publicadas ofrecen un respiro bienvenido.
La métrica principal del Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó al 2.9% anual, en línea con las expectativas del mercado y registrando su tercer avance consecutivo desde septiembre. Sin embargo, la verdadera sorpresa provino del frente subyacente, que excluye los volátiles precios de los alimentos y la energía. Contrariamente a las previsiones de estabilidad, la métrica anual subyacente cayó al 3.2%. Este descenso inesperado ha insuflado optimismo en los mercados, generando un sentimiento de "vaso medio lleno".
Este dato clave, junto con el Índice de Precios al Productor (IPP) publicado el día anterior, ha provocado un movimiento positivo en los mercados financieros. La renta variable estadounidense ha avanzado en la jornada de mitad de semana, con el S&P 500 registrando un alza del 1.6%. Paralelamente, los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. han descendido y el dólar estadounidense se ha depreciado. Esta reacción del mercado sugiere que los inversores ven en estos datos una señal de que las presiones inflacionarias pudieran estarse moderando, lo que podría influir en las futuras decisiones de la Reserva Federal (Fed).
La caída inesperada de la inflación subyacente es una señal alentadora que sugiere que las presiones inflacionarias podrían estar disminuyendo más rápido de lo previsto. Este dato, en conjunto con un IPP moderado, refuerza la narrativa de que la Fed podría tener margen para adoptar una postura más acomodaticia en su política monetaria en el futuro.
Es importante destacar que el rally en la renta variable también se ha visto impulsado por sólidos resultados corporativos, especialmente en el sector bancario. Los resultados de gigantes financieros como JPMorgan, Wells Fargo y Goldman Sachs, que superaron las expectativas del mercado, han contribuido a fortalecer la confianza de los inversores.
Si bien la inflación general se mantiene por encima del objetivo del 2% de la Fed, la moderación en el frente subyacente ofrece un rayo de esperanza. Los mercados ahora anticipan con mayor fuerza la posibilidad de que la Fed reinicie recortes de tasas en la segunda mitad de 2025, aunque la solidez del mercado laboral, con la creación de 256,000 nuevos empleos en diciembre, sigue siendo un factor a tener en cuenta.
Si bien es prematuro cantar victoria, los datos de hoy ofrecen una perspectiva más optimista sobre la trayectoria de la inflación. Es importante continuar monitoreando de cerca los datos económicos y la reacción del mercado a medida que evoluciona la situación inflacionaria, en especial tras el arranque de la nueva administración de Donald Trump 2.0.
Divisas Latinoamericanas Encuentran RespiroLos mercados de divisas latinoamericanos han mostrado una dinámica compleja frente al dólar estadounidense en las últimas semanas, influenciados por una combinación de factores internos y externos. La reciente publicación de datos económicos clave en Estados Unidos, incluyendo el Índice de Precios al Productor (PPI) y las cifras del mercado laboral, han añadido una nueva capa de complejidad a este panorama.
El debilitamiento del dólar, tras la publicación de un PPI de diciembre inferior a las expectativas (0.2% frente al 0.3% pronosticado), ofreció un respiro a algunas monedas latinoamericanas. Este dato, que refleja una moderación en los precios de producción, contrastó con la racha anterior de cifras económicas estadounidenses que superaban las previsiones, las cuales habían fortalecido al dólar y ejercido presión sobre las divisas emergentes. La moderación en el PPI sugiere un posible enfriamiento de las presiones inflacionarias en EE.UU., lo que podría tener un impacto positivo en las monedas latinoamericanas.
El peso mexicano, por ejemplo, se benefició inicialmente de esta moderación, con una apreciación del 0.6% frente al dólar (USD/MXN). La perspectiva de una inflación más controlada en Estados Unidos podría contribuir a moderar la inflación en México. Sin embargo, factores internos como la debilidad en la confianza del consumidor y la disminución en las exportaciones de automóviles limitan el dinamismo de la moneda. Además, la creciente incertidumbre económica ante la próxima inauguración de Trump genera cautela y podría influir en una perspectiva bajista para el peso. Si bien la moderación inflacionaria en EE. UU. es un factor positivo para el peso mexicano, las vulnerabilidades internas y la incertidumbre política plantean riesgos significativos.
El peso colombiano también se encuentra en una relativa encrucijada. Unos datos del Índice de Precios al Consumidor (CPI) de EE. UU. que sorprendan a la baja el día de mañana podrían fortalecer la moneda, al igual que un perfil de mayor normalización por parte de la Fed podría impulsar los precios del petróleo, un producto clave para las exportaciones colombianas.
En cuanto a las perspectivas futuras, la atención se centra ahora en la publicación de los datos del CPI de EE. UU. y los discursos de los miembros de la Fed esta semana, que ofrecerán pistas sobre la dirección de las tasas de interés en 2025. El sólido desempeño del mercado laboral estadounidense, con la creación de 256,000 empleos en diciembre, ha reconfigurado un tanto las expectativas sobre la política monetaria de la Fed, retrasando las proyecciones de recortes de tasas. Los datos del mercado laboral estadounidense han fortalecido al dólar y ejercido presión sobre las monedas emergentes. El mercado ahora prevé que el primer recorte de tasas no se materializará hasta la segunda mitad de 2025.
Si bien una inflación moderada en Estados Unidos podría favorecer a las monedas latinoamericanas, los desafíos internos de cada país y las dinámicas de los mercados globales de commodities seguirán siendo factores determinantes en su desempeño. La volatilidad persistirá en el corto plazo, y un monitoreo constante de los indicadores económicos globales será crucial para comprender la dirección de las divisas en la región.
S&P 500 Bajo Presión: Esperando Reportes Financieros & InflaciónEl mercado de renta variable estadounidense inicia la semana con una renovada presión bajista, tras la publicación del informe de nóminas no agrícolas (NFP) de la semana pasada. Este dato, que superó las expectativas, ha reforzado la idea de que la Reserva Federal mantendrá una política monetaria menos acomodaticia de lo previsto anteriormente. Esta perspectiva, apoyada también por previos datos positivos económicos en EE. UU., ha provocado un aumento en los rendimientos de la renta fija estadounidense, ejerciendo presión a la baja sobre la renta variable.
El índice S&P 500, reflejo del comportamiento del mercado, registra un descenso cercano al 0.6%, revirtiendo las ganancias acumuladas en lo que va del 2025 y posicionando su operativa en terreno negativo. Este movimiento subraya la sensibilidad del mercado a las expectativas sobre la política monetaria. En teoría, aunque algo que ha desafiado un tanto la economía estadounidense, una política menos flexible tiene el potencial de impactar en el desarrollo económico. Además, el aumento en los costos de capital afecta las valuaciones, al descontar los flujos de caja a un mayor costo presente, lo que reduce su valor actual.
La solidez del mercado laboral, aunque positiva en principio, plantea un desafío para la renta variable. Un mercado laboral robusto reduce la presión sobre la Fed para recortar las tasas de interés, lo que a su vez impacta negativamente en las valuaciones de las empresas.
Los mercados estarán particularmente atentos a los datos de inflación que se publicarán esta semana. Se anticipa un repunte en las presiones inflacionarias, lo que podría reforzar la postura menos flexible de la Fed y añadir presión a los activos de riesgo. Este factor se suma a la ya existente presión sobre la renta variable, creando un entorno de mayor incertidumbre.
Personalmente me encuentro esperando que los datos de inflación de esta semana sean un catalizador clave para el mercado. Un aumento en la inflación, mayor al ya esperado, podría consolidar las expectativas de una Fed menos acomodaticia, lo que podría generar volatilidad en los mercados.
Otro factor crucial para la toma de decisiones será el inicio de la temporada de reportes financieros, que tradicionalmente comienza con la presentación de resultados de los grandes bancos. Estos reportes ofrecerán una nueva visión del estado de salud del sector financiero y de la economía en general, influyendo en el sentimiento del mercado.
En resumen, la renta variable estadounidense se enfrenta a un entorno desafiante, marcado por la incertidumbre sobre la política monetaria de la Fed, la inminente publicación de datos de inflación clave y el inicio de la temporada de reportes financieros.
Peso Colombiano Resiste: Factores Internos y Externos en JuegoEl peso colombiano muestra una notable resistencia en el arranque de esta semana, limitando las presiones bajistas que afectan a otras divisas de la región latinoamericana. Este comportamiento se debe a una combinación de factores internos y externos, incluyendo el alza en los precios del petróleo y datos económicos domésticos que ofrecen cierta esperanza, aunque persisten importantes desafíos.
El contexto global se presenta complejo. Si bien el USD/COP ha experimentado un ligero aumento del +0.05%, la fortaleza del dólar estadounidense, impulsada por datos laborales en EE. UU. mejores de lo esperado, sigue siendo un factor de presión. Estos datos han postergado las expectativas de recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal, fortaleciendo al dólar y generando vientos en contra para las monedas emergentes, incluido el peso colombiano. La robustez del mercado laboral estadounidense actúa como un catalizador para la demanda de energía, lo que a su vez ejerce presión al alza sobre los precios de commodities como el petróleo.
Sin embargo, el peso colombiano encuentra un importante soporte en el repunte de los precios del petróleo, un motor clave para la economía exportadora del país. Los precios del crudo han registrado avances significativos, impulsados por la solidez del mercado laboral estadounidense, las restricciones de oferta por parte de la OPEP+ y factores geopolíticos. Este incremento en los precios del petróleo fortalece el sentimiento de los inversionistas y contribuye a moderar la depreciación del peso. Como hemos visto, el crudo ha encontrado recientemente soporte en torno a los 67 dólares por barril para el WTI, lo cual impacta positivamente las perspectivas de Colombia.
En el frente interno, los datos de confianza del consumidor ofrecen un rayo de optimismo. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC), según datos de Fedesarrollo, mejoró en diciembre de 2024, alcanzando -3.4 puntos, un aumento de 2.3 puntos frente a noviembre. Este es el nivel más alto desde agosto de 2022. Si bien el índice aún se encuentra en terreno negativo, la mejora en las expectativas futuras de los consumidores, con un incremento de 4.4 puntos, sugiere una mayor confianza en la economía a mediano plazo. Este dato, aunque incipiente, podría aliviar la presión del dólar estadounidense y sentar las bases para una mayor estabilidad del peso. La mejora en las expectativas futuras de los consumidores es un indicador clave que sugiere un posible cambio de tendencia en la economía colombiana.
No obstante, persisten riesgos importantes. La próxima toma de posesión de Trump y las incertidumbres sobre sus políticas comerciales podrían generar volatilidad en los mercados de divisas, favoreciendo activos refugio como el dólar. Además, la publicación esta semana de datos de producción industrial y ventas minoristas de noviembre en Colombia será crucial. Resultados débiles podrían intensificar las preocupaciones sobre el crecimiento económico, mientras que datos sólidos podrían fortalecer el peso y mejorar la confianza de los inversionistas.
En conclusión, el peso colombiano se encuentra en una coyuntura compleja, pero con señales de relativa resiliencia. El alza en los precios del petróleo y la mejora en la confianza del consumidor ofrecen un respiro frente a la fortaleza del dólar y las incertidumbres globales. Sin embargo, es fundamental monitorear de cerca los próximos datos económicos domésticos y la evolución del contexto internacional para evaluar la trayectoria del peso en el corto y mediano plazo. Este equilibrio entre factores internos y externos determinará la dirección del peso colombiano en los próximos meses.
Mercado laboral EE.UU. sorprende y redefine expectativas FedEl mercado laboral estadounidense ha concluido el 2024 con una fortaleza sorprendente, superando con creces las expectativas del mercado. La creación de 256,000 nuevos empleos en diciembre, la mayor cifra en nueve meses, contrasta con los pronósticos que apuntaban a 160,000, consolidando un año de resiliencia económica. Este dato robusto se suma a una serie de indicadores económicos positivos, como el PMI de servicios y las vacantes laborales, que han fortalecido la narrativa de una menor necesidad de una postura agresiva por parte de la Reserva Federal (Fed).
Este desempeño del mercado laboral, que eleva el total de empleos creados en 2024 a 2.2 millones, aunque por debajo de los 3 millones de 2023, impacta directamente en las expectativas sobre la política monetaria. Los mercados ahora descuentan con mayor fuerza la posibilidad de que el primer recorte de tasas no se materialice hasta la segunda mitad de 2025, e incluso se baraja la hipótesis de que este sea el único ajuste a la baja. Esta perspectiva diverge significativamente de las proyecciones revisadas por la propia Fed en su reunión del FOMC de diciembre, donde se redujeron las expectativas de recortes de cuatro a dos para el próximo año.
La solidez del mercado laboral estadounidense, evidenciada en el informe de nóminas no agrícolas de diciembre, plantea interrogantes sobre la trayectoria de la política monetaria de la Fed. Este dato, junto con otros indicadores económicos positivos, sugiere que la economía podría estar resistiendo mejor de lo anticipado, lo que podría retrasar la necesidad de recortes de tasas.
El desglose sectorial revela un dinamismo particular en áreas como la salud (+46,000 empleos), el gobierno (+33,000) y el comercio minorista (+43,000), este último recuperándose de una contracción en noviembre. Sin embargo, se observan ciertas debilidades en el sector manufacturero (-13,000 empleos).
Este fortalecimiento del dólar estadounidense, impulsado por los datos económicos robustos, se refleja en el índice DXY, que brevemente alcanzó la marca de 110 con un avance cercano al 0.7%. Esta apreciación del dólar ejerce presión sobre los mercados emergentes, especialmente en Latinoamérica, donde el peso mexicano ha registrado pérdidas superiores al 0.8%. Además, se observa una presión a la baja en el mercado de renta variable, con el S&P 500 experimentando una caída de más del 1.5%.
La reacción del mercado ante estos datos es clara: un fortalecimiento del dólar, un aumento en los rendimientos de renta fija y presión sobre la renta variable. Este escenario subraya la importancia de monitorear de cerca la evolución de la economía estadounidense y su impacto en los mercados globales.
EURUSD - #IntraDay #Trading y #SeguimientoEl EURO #EURUSD evaluamos aun continuidad en sub4 menor, aguardando la validación en mínimos relativos para concluir formación correctiva, como para dar inicio a fase correctiva dos en c/ABC alcista de grado intermedio. Mantenemos ambas zonas para desarrollo intra día.
Mercados a la Espera del NFPTras una pausa operativa en los mercados bursátiles estadounidenses en conmemoración del expresidente Jimmy Carter, la atención de los inversores se centra ahora en la publicación del informe de Nóminas No Agrícolas (NFP) de diciembre. Este dato macroeconómico clave llega en un momento crucial, con expectativas de una moderación en la creación de empleo en comparación con el mes anterior.
Las previsiones apuntan a un incremento de alrededor de 160,000 puestos de trabajo, por debajo de los 227,000 registrados en noviembre, cifra que se vio impulsada por la recuperación de empleos tras el paso de huracanes. De confirmarse esta tendencia, 2024 se consolidaría como el año con la menor creación de empleo en Estados Unidos desde 2019, exceptuando el período atípico de 2020.
Si bien una desaceleración en la creación de empleo podría interpretarse como una señal de debilitamiento del mercado laboral, es importante destacar que un ritmo superior a los 150,000 nuevos puestos mensuales sigue reflejando una economía robusta. Este dato, además, se presenta posteriormente a una serie de indicadores positivos publicados a lo largo de la semana, que han contribuido a la temática de postergación de expectativas de una normalización más agresiva por parte de la Reserva Federal para este 2025.
De presentarse un NFP que supere las expectativas, esto muy probablemente reforzará la narrativa de una menor necesidad de recortes adicionales por parte de la Fed. Este escenario probablemente fortalecería al dólar estadounidense (USD), lo que podría ejercer presión sobre los mercados de renta variable, especialmente si se produce un aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro.
El impacto de un dólar fortalecido podría ser especialmente significativo para las divisas latinoamericanas. En un contexto en el que muchas de estas monedas ya se encuentran en mínimos multianuales frente al USD, un nuevo impulso de la divisa estadounidense podría exacerbar las presiones cambiarias en la región.
A modo general, el informe de NFP de diciembre se presenta como un catalizador importante para los mercados. Si bien se espera una moderación en la creación de empleo, la solidez del mercado laboral estadounidense sigue siendo un factor clave. La reacción del mercado estará condicionada por la magnitud de la cifra y su potencial impacto en la política monetaria de la Fed y, consecuentemente, en el valor del USD y las divisas emergentes.
Peso Mexicano Bajo Presión Tras Datos InflacionariosEl peso mexicano se encuentra nuevamente bajo presión frente al dólar estadounidense, tras la publicación de datos inflacionarios en México que resultaron inferiores a las expectativas del mercado. Esta depreciación, reflejada en un incremento del 0.25% en el par USD/MXN durante la jornada del jueves, se suma a un contexto global y local marcado por la incertidumbre.
La renovada fortaleza del dólar, impulsada por la solidez de la economía estadounidense –evidenciada en datos como las vacantes laborales y el PMI no manufacturero–, refuerza la narrativa de una Reserva Federal (Fed) menos proclive a recortes agresivos en las tasas de interés. A esto se añade la persistente incertidumbre en torno a las políticas de la nueva administración Trump, especialmente en materia inflacionaria, factores que conjuntamente ejercen presión alcista sobre el USD.
En contraposición, la economía mexicana ha presentado recientemente señales desfavorables. La confianza del consumidor, publicada a principios de semana, se situó por debajo de las previsiones, evidenciando una creciente cautela entre los hogares mexicanos. Los datos inflacionarios de diciembre, aunque cercanos al límite superior del rango objetivo del Banco de México (Banxico) de 2% a 4%, con una tasa anual de 4.21%, representan una sorpresa a la baja. Este dato, en un contexto donde el Banxico opera ahora con un menor número de votos para sus decisiones de política monetaria y con una gobernadora que ha manifestado anteriormente su inclinación hacia una mayor normalización, abre la puerta a un recorte de tasas de interés de mayor magnitud, posiblemente de 50 puntos base, en la reunión de febrero.
La inflación en México abre la puerta a un recorte de tasas más agresivo, lo que podría intensificar la presión sobre el peso. Este movimiento, al erosionar el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos, en un momento en que se anticipa una menor flexibilización por parte de la Fed, podría intensificar la presión al alza sobre el par USD/MXN.
De cara al futuro inmediato, la inminente toma de posesión de la administración Trump se presenta como un factor crucial para la divisa mexicana. Las posibles políticas comerciales restrictivas hacia México podrían generar volatilidad y ejercer mayor presión sobre el peso. Además, la publicación de los datos de empleo no agrícola (NFP) en Estados Unidos, con una previsión de creación de 150 mil empleos, añade otro elemento de atención. Un dato que revele un mercado laboral más ajustado de lo esperado podría intensificar la presión negativa sobre el peso mexicano.
La combinación de una Fed menos flexible, la incertidumbre en torno a las políticas de Trump y la posibilidad de un recorte de tasas más agresivo por parte del Banxico configuran un escenario desafiante para el peso mexicano en el corto plazo. Estaremos monitoreando de cerca estos factores y su impacto en la divisa mexicana.
Oro Navegando Entre la Fortaleza del Dólar e Incertidumbre GeopoEl oro ha mostrado avances en las últimas jornadas, alcanzando los $2,660 la onza, a pesar de los fuertes vientos en contra representados por un dólar estadounidense robusto y el alza en los rendimientos del Tesoro.
Si bien el oro experimentó durante la jornada del día de ayer un repunte temporal superior al 1%, la presión ejercida por la fortaleza del dólar y el incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro limitaron su capacidad de mantener las ganancias. Este comportamiento denotó la correlación inversa tradicional entre el oro y el dólar, dado que un dólar fuerte tiende a encarecer la adquisición de oro para los inversores que poseen otras divisas.
Los recientes datos económicos de EE. UU. añaden una capa adicional de complejidad. El aumento en las ofertas de empleo, reflejado en el informe JOLTS que superó las expectativas con 8.1 millones de vacantes, y la aceleración en la actividad del sector servicios según el ISM, con un índice de 54.1%, demuestran la solidez de la economía estadounidense. Sin embargo, el repunte en los precios del sector servicios, con un índice del 64.4%, el más alto desde enero, genera inquietudes sobre una inflación persistente. La resiliencia del mercado laboral estadounidense, aunque positiva para la economía en general, introduce un elemento de incertidumbre para el oro, ya que reduce la probabilidad de recortes agresivos en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal.
Esta perspectiva se ve reforzada por el desplazamiento de las expectativas de recortes de tasas por parte de la Fed, ahora postergadas hasta prácticamente la segunda mitad de 2025. Un entorno de tasas de interés más altas tradicionalmente ejerce presión sobre el oro, ya que este último no ofrece rendimiento. La postergación de los recortes de tasas por parte de la Fed impacta directamente en el atractivo del oro como activo refugio.
A pesar de estos factores adversos, el oro ha encontrado cierto respaldo en la incertidumbre geopolítica, particularmente en relación con las posibles políticas arancelarias. Las declaraciones sobre la imposición de aranceles a Canadá, México, China e incluso a los países BRICS, han añadido un componente de riesgo al panorama económico global. En momentos de incertidumbre política y económica, el oro resurge como un activo de refugio seguro. Además, la continua acumulación de oro por parte del Banco Central de China por segundo mes consecutivo refuerza la demanda física del metal, ofreciendo un soporte adicional a los precios.
Los operadores del mercado aguardan con interés la publicación de nuevos datos de empleo en EE. UU., incluyendo el crucial informe de nóminas no agrícolas, así como las actas del FOMC, en busca de señales más claras sobre la dirección futura de la política monetaria. En este contexto, el oro se encuentra en una encrucijada, navegando entre la fortaleza del dólar, las presiones inflacionarias, las expectativas sobre la política de la Fed y la creciente incertidumbre geopolítica. Esta compleja interacción de factores continuará definiendo la trayectoria del metal precioso en el futuro cercano.
¿RUNE A 20?Hemos empezado la onda 3 de grado mayor, que en su interior hemos terminado la subonda 1 y acabamos de corregirla con la subonda 2.
Veo buen momento de entrada para entrar hasta aproximadamente los 20 dólares, que es el ratio de 1.618 de la onda 1 con la onda 2 de grado mayor.
Aquí esta la subonda 2 dentro de la onda 3 que hemos empezado:
-Ha corregido en el 0.5 de retroceso de Fibonacci de su onda anterior.
-La onda C ha llegado a la relación de 1:1 de la onda A, que coincidía con el 0.5 de Fibonacci.
El Stop Loss irá debajo del principio de la subonda 1, ya que la subonda 2 no puede superar el inicio de esa subonda 1.
ESTO NO PUEDE SER TOMADO COMO CONSEJO DE INVERSIÓN, SOLO ES UNA SUPOSICIÓN Y PUEDE ESTAR ERRÓNEA.






















