En consonancia con los medios profesionales de la información, que sabiamente vienen anunciando la inminente voladura (desde enero, eso sí... pero en algún momento van a acertarle), muchos analistas independientes también suman sus voces y, a esta altura, el sentimiento de voladura fenomenal ya es casi unánime entre nosotros, los simples mortales que leemos los diarios y seguimos a las estrellas de Twitter en busca de información seria, fetem fetem, pipi cucu, jamon del diome, etcétera...

El único sector que, creería, no se ha afiliado a la "Iglesia de La Voladura de los Últimos Tiempos" es, triste aunque esperablemente, el sector polentero... lo que también es paradójico, porque puede que tengan razón, pero no por los motivos correctos, claro: ellos apuestan a que el dólar se queda acá por sus simpatías políticas y no por métrica ni fundamento alguno.

Pero bueno, mientras tanto acá estamos, entubados en un canal algo ascendente cuyo techo estuvo a centavos de dar contacto por tercera vez... y ya a 10 de mayo, todavía no se vuela nada, no? Digo... ¿cuántos meses hace que nos vienen ametrallando con eso?
Considero que lo objetivo es decir que "la tendencia más sólida viene siendo la lateral" para luego agregar algo como "y últimamente parece consolidarse una ligeramente ascendente, pero dentro de una canal que por ahora no estuvo nunca en peligro real de ser superado". Hasta acá lo objetivo, y por objetivo me refiero a un análisis sin política ni especulación alguna: objetivo, caramba... como deberíamos ser siempre los analistas.

¿Y qué sigue desde acá? Bueno, ahí sí que no queda otra que especular un poco.
Desde lo técnico, hasta entrado junio hay espacio para seguir jugueteando sin problemas adentro del canal y arriba del soporte dinámico rojo (de largo plazo... ese sí que es relevante y, no lo niego, da miedo y las tiene todas para resultar siendo reconocido). ¿Pero no hay una cuña roja formándose por ahí? Pues, de ejecutarse, el piso del canal parece ser el último objetivo posible... perforando el soporte y dando así paso a una confirmación mucho más seria de nueva tendencia lateral, como la que aconteció hace casi 20 años tras la megadevaluación de Duhalde (ver "ideas relacionadas"), lo cual vendría a ser la pata fundamental de mi visión, con el ITCRM por un lado y la enorme baja en la demanda de bienes y servicios, entre otros...
Mi humilde opinión, por ahora, es que, más allá de algunos sobresaltos, no pasa nada... aunque nos acercamos a momentos de definiciones técnicas que, sí, no dejan de ser una incógnita.